Hace mucho tiempo, alguien me dijo que las personas pueden cambiar. Hoy en día creo que es cierto lo que me dijo esa persona, pero creo que quienes cambian somos nosotros y eso nos hace pensar que las personas cambian. Los dejo con ul cuento que se titula “Las personas cambian”.
Archivos del Mes para Agosto, 2009
Me hubiese gustado conocer al anterior “yo”, pero tuvo que morir. Nadie puede describírmelo, ahora las personas me describen a “mi”. Somos dos personas tan diferentes, él cometió errores y vivió decepciones para que yo naciera. Me hubiese gustado presentarme al anterior “yo”, pero sé que es imposible, yo existo gracias a su muerte. Me dejó una carta, me contó su vida para yo apoderarme de ella, ahora sólo trato de vivir lo que él quiso. Sólo así las personas cambian, él temía aborrecer a las personas por sus actos. Me hubiese gustado ayudar al anterior “yo”, nadie es perfecto…
Ladrona de Sueños
Seduces a ineptos,
llevándolos a la cama.
Les robas los sueños,
tú… falsa dama.
Juegas con los deseos,
destruyendo la mente.
Inundas de falsos besos
que lentamente… causan la muerte.
Amor en 5 líneas
Cuando tus labios me tocaron.
Las noches que tus ojos me desvistieron.
Los momentos en que tus dedos me hablaban.
El tiempo que congeló tu sonrisa.
El sueño, que sólo yo conozco.
Paciencia, todos mis cuentos terminan con un punto.
Lucía es la persona más impaciente que alguien pueda conocer. De todos los cuentos que he escrito ninguno ha podido terminar de leer. Todos sus empleos han terminado en el lapso de una semana. Destruyó el cubo de rubik que le regalé. Fue tanta su impaciencia que optó por no esperar ni un segundo más su muerte.
- Tercer día, tercer desvarío. El fin de ellos – Y la gente dijo: NADA…
Absolutamente NADA
Creo que olvidé cómo llorar, la falta de lágrimas me ahogan por dentro. Sólo la falta indiferencia de las letras calma mi ser.
Son mi placebo y las escribo con dedos que describen mis sentimientos, no hay nadie más que entienda esto, sólo las letras.
Faltan pocos días para que la locura me abrace y opaque la realidad que estoy viviendo, o leyendo, quizá imaginando.
Adiós bloqueo mental, pero hay algo que me está susurrando.
<<Matémoslo>>>>
¡Claro! Pero poco a poco.
¿Y qué hay delante? Un asno que mira al sol.
¿Y qué hay atrás? Un asno que mira la luna.
<<Señor… señor… ha olvidado cómo caminar bajo una tormenta>>
Quizá…
Ahí estabas tú, esperando el camión frente a un espejo. No lograste verte y me ignoraste, encerrándome en el callejón de almohadas. Aquél putrefacto rincón de tu corazón, donde sólo las fotografías del pasado mantienen intactos los momentos que elogian tu ego. Mi nombre está escrito en el ataúd del tiempo que impregnó con sangre nuestros caminos. Estoy frente a la única foto que conservas de mí, sin embargo no es la misma que tengo en mi poder. Al igual que las imágenes que conservas, una gran sonrisa fabricada con la rudeza de tu mano gobierna tu rostro. Algún día se secará la tinta de ese marcador y no podrás fabricar sonrisas. El fuego que crece de la foto verdadera consume poco a poco mi alma y el falso dolor desde el otro lado del espejo.
Dicen que tu risa podía curar heridas invisibles, que tus lágrimas sólo aparecían cuando una gran catástrofe se presentaba, que tus ojos puros reflejaban el alma, dicen… dicen que estás muerta, ahora entiendo sus palabras.















