Archivos del Mes para junio, 2010

Análisis de la melancólica voz atrapada en el tarro de Jeréz

“No es tan malo, no para un ser
incalculablemente histérico y poético,
pero tú eres totalmente diferente.”

El día de mañana parto a la ciudad de Guadalajara, a realizar mi residencia por parte del programa delfín quien me ha dado la oportunidad de ser aceptado por un investigador en la Universidad de Guadalajara. Estaré un tiempo incomunicado, pero estaré escribiendo todo por el blog.

El tiempo a solas será muy bueno, con nuevas tareas y nuevos retos. Extrañaré varias cosas y personas de Lázaro… a otras simplemente ya las olvidé.

Realizaré una bitácora día a día sobre el re-cuento de los daños en Guadalajara (Ajúua xD) … por el momento sin ideas para un nombre más que:

* Un Lazareño en Guanatos

Y el loco sólo supo decir sólo una cosa: “Adiós”

Mientras el cielo rugía con ferocidad, el escritor no dejaba de observar la mancha de tinta en la hoja de papel. No hay solución alguna, se decía entre ecos de silencio mientras miraba sus dedos marchitos. Desde aquél día no dejaba de pensar, ¿en realidad había sucedido algo ése día? Los hombres que le observaban desde el otro lado del espejo sólo fanfarroneaban de un Guillermo Tell inexistente. Hay cosas más importantes en ésta dimensión, gritó con tal desesperación que de aquél lado del espejo los hombres dejaron de hablar, uno de ellos señaló en dirección a la hoja de papel. El escritor se dirigió con pasos muertos y observó que la tinta había desaparecido, dejando en su lugar sólo lágrimas. Al final, susurraba en voz baja a los ratones que esperaban con ansias un poco de comida, nada tiene importancia si uno es inexistente. Y así, la soga lo estranguló lentamente acompañado por una ola de aplausos provenientes del público ficticio.

Con el viento entre tus labios

Dime… niña de los mil corazones rotos:

¿Alguna vez me amaste?

Te entregué las gotas de alegría que había acumulado a tus brazos,

tú simplemente te alimentaste de ellos y olvidaste por completo mis ojos.

Ahora, soy sólo una parte más del viento, no existo ante tu presencia…

conjuras mi nombre acompañado por una triste caricia del aire al decir adiós.

PUEBLO MONÓTONO

Día a día, haciendo lo mismo una y otra vez… ¿no se aburren? A veces, no lo sé… pero yo me reí de ello a mi propio estilo. El cuento se titula “PUEBLO MONÓTONO”.

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