Siempre tuve la idea de escribir un cuento tipo carta, pero no sabía como empezarlo o terminarlo, así que comenzé con un título psicodélico tipo espejo y de ahí resultó mi primer cuento experimental que fué otro éxito cuento publicado en el periódico local “La noticia” de Lázaro Cárdenas Michoacán. El cuento se titula “Alma:Eduardo“.
Alma:Eduardo
Alma: Eduardo
Para: De
Un día muy extraño nuestros caminos se cruzaron. Tú, caminabas desorientada por el parque “Agua Azul”. Yo, paseaba la mascota que me encargó un amigo. Estabas sentada en una banca blanca mirando a los patos que nadaban sin preocupaciones en un pequeño lago. El perro se escapó de mis manos y lamió tus pies. Corrí y pedí disculpas. Volteaste dejando libres tus cabellos para que danzaran desordenadamente. Observé unos hermosos ojos, una sonrisa que me hablaba pero no entendía qué trataba de decirme, una piel de tez blanca y unas gotas secas que habían corrido por tus mejillas. “¿Cuál es su nombre?”, dijiste. “Eduardo”, respondí. Cerraste los ojos y comenzaste a reír. “Interesante nombre para una mascota”, comentaste. “Canelo”, rectifiqué acompañando el nombre con una sonrisa nerviosa. Acariciaste al perro y me dijiste que me sentara. Platicamos alegremente. ¿Lo recuerdas? Narramos las historias de una doncella llamada Alma, cuyo corazón había sido destrozado por un malvado villano multifacético con el temible nombre de Rodrigo. Un ser grotesco de tez morena que sólo fanfarroneaba a las damiselas para después alimentarse de sus sueños. También contamos la historia del pequeño Eduardo, que por las mañanas salvaba al mundo con sus poderes psíquicos para vender seguros. Un tipo común y corriente por las tardes para esconder su identidad. ¿Quieres saber cuál es mi parte favorita? El momento en el que nuestros personajes se conocen, aquél crossover donde sus universos colisionan y se presentan. El instante en el que el tiempo se detuvo y los cuentos formaron uno solo. Fue en ese preciso momento, un momento tan inocente en el cual no preví sus efectos secundarios. ¿También lo creíste así? En fin, yo si lo creí. Nos despedimos y quedamos en vernos el siguiente día a la misma hora. “Me gustaría charlar nuevamente con Canelo”, mencionaste cuando te despediste. No observaste lo tontamente que abaniqué mi mano despidiéndome de ti aun cuando ya no estabas.
Al siguiente día charlamos sobre nuestros gustos. ¿Quién imaginaría que ambos gustábamos del grupo The Cure? La siguiente sesión hablamos sobre nuestra familia. Nunca imaginé que fueses la única hija en una familia de 5 hermanos. Otro día comentamos sobre nuestro pasado. ¿Por qué siempre todo el mundo se asombra al saber que fui actor en obras de teatro? Así siguieron los días, las anécdotas y mis famosas interpretaciones de personajes famosos. Lo sé, nadie puede resistirse a mi gran imitación de Bruce Lee. Todo iba muy bien, poco a poco fuiste siendo una parte de mi. En las mañanas trabajaba y en las tardes, sin la compañía de canelo, nos veíamos en el mismo lugar del parque. Quería que ésta relación diera un paso más. Sí, conocer nuestras casas o tener nuestros teléfonos. “Por el momento me gustaría seguir así”, contestabas siempre. “Claro, no hay problema”, te decía siempre. Ese “por el momento” fueron cuatro meses. ¿Acaso no llevabas la cuenta? Quizá sí, quizá no.
Un día no llegaste. Al principio creí que se te había presentado un imprevisto, no lo tomé mal puesto que no teníamos nuestros celulares así que no había manera de avisarme. Al siguiente tampoco apareciste. No lo sé, quizá y tu trabajo te había mantenido ocupada. Otro día sin ti. Estuve asustado, no sabía si te había ocurrido algo malo. Así fueron pasando los días, días solos en los que platicaba con los patos, días donde miraba el cielo blanco y recordaba el pasado, horas sentado en una banca donde la gente me observaba y yo a ellos, tiempo en el que pude hacer cualquier actividad. ¿Sabes que hice? Esperar, esperar, esperar y esperar. ¿Sabes que ocurrió? Ambos lo sabemos. ¡NADA! Cuatro meses fui aquél espectador de tu vida en primera fila. Dos meses fui puntual al mismo sitio donde deberías de proyectarte y nunca volviste. ¿Por qué? Un tonto hizo esa pregunta, fue el tonto de mi interior, el ser que estuvo pendiente de todas tus pláticas, el samaritano que te abrió las puertas. ¿Y quién respondió la pregunta? La risa burlona de la cruel realidad, el llanto de la esperanza, el horror en una película de Disney, el obvio final en una serie de televisión cuando el actor principal decide abandonarla.
Si, perdí mi Alma. Quizá se la llevó el ogro de Rodrigo. Perdí una parte de mi vida. Pude hacer miles de cosas con ése tiempo. Pero sólo hice una, sacrificando así a todas las demás y nunca darles una mísera oportunidad. En la ruta del camión te observé tomando un café, ibas acompañada de alguien cuya imagen era similar a la del personaje que me habías contado. Lloré para mí. ¿Sabes a quién se lo conté? A los patos, a los mismos patos que nadaban frente a la banca blanca, en la misma banca blanca donde te esperaba, y te esperé ese mismo día, en aquél parque, el mismo parque donde nos conocimos. Fui un tonto que esperaba a que la doncella de mi universo regresara. Pero no regresó…no ha regresado aún.
Sí Alma, alma mía. Estoy sentado en la misma banca desde las 5:00 Pm, los mismos días. ¿Qué cuantos meses llevo? No lo sé, quizá ahora soy yo el que no lleva la cuenta o simplemente no quiero darte la respuesta.
¿Regresará algún día mi Alma a tocarme el hombro diciendo que se le hizo tarde para nuestra cita?
















El Alma whitin….nice algus…un cuento tragicamente desesperado, parte del sueño del planeta
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@La Kroll: Muchas gracias La Kroll xP
Espero que te pases por el blog ^^
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Este extraño y abstracto cuento es uno de los mejores que he leido de los que has escrito, sigue escribiendo… las paradijicas escenas de tu mente… son inigualables…
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dike regreso ¬¬ ke se habia idoa españa o algo no se pero di ke regreso
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aslooooooooooooooooooooooooooooooooo.
diek ke esptubo perdida en un tiempo espacio diferente donde no pasaba el tiempo y cuando regreso solo habian peliculas delo ke paso y tubo ke esperar ke todo pasar apara kedar en el tiemp en ke lo dejo, y esa ves ke la vio en el autobus era parte de la pelicula.
pero di ke regreo ¬¬.
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@franky: ¿Eres uno de los lectores que se puso a llorar?
Jajajaja ese Franky…nomás por eso sacaré el spin-Off alternate ending Alma:Eduardo xD
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aaaah este fue el cuento con el ke me enamore de ti…
(bueno no de ti de ti, sino de como escribes)
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@Mayra Lagarto: Jajajajaja, si claro, yo sé que me amas.
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Dude, ¿por qué gusta tanto este cuento, si la verdad es que tu obra maestra es María, seguido claro de Entre Martes y Miércoles?, será el tema “romántico”?, la tragedia? o acaso algo más?
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@Torresislost: Yo creo que es el amoure… a todo mundo le pega…. pero estoy de acuerdo con tigo, María y Entre Martes y Miércoles es genial ^^
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