Estación del metro L12

Me encantan los cuentos de fantasía, éste es uno de mis favoritos ya que tiene una temática sobrenatural de las que me encantan. Lo interesante es el concepto textual de las palabras. Los dejo con un cuento que se titula “Estación del metro L12”.

ESTACIÓN DEL METRO L12

La estación del metro L12 se encontraba llena de personas. Una joven estudiante con el uniforme de su escuela escuchaba música mientras mandaba un mensaje de texto por su celular. Un hombre de traje miraba con inquietud su reloj, agitando impacientemente su mano izquierda que sujetaba un maletín. En una de las bancas se encontraba una muchacha de blanco observando la multitud. Cada cierto momento sus ojos se apoyaban pocos segundos en una de las personas y cambiaba bruscamente sin aviso alguno.

– Dime, ¿ya lo encontraste? – dijo una voz metálica –.

– No –Respondió en voz baja la joven de blanco–. Es difícil con tantas personas.

– Pero dijiste que puedes leer la mente de las personas. Te dimos la muestra de audio del presunto sujeto, deberías de localizarlo fácilmente.

Hoy iré a comer a casa de mi novio. Todo marcha perfecto. Si el metro no llega a tiempo no sé qué escusa podré darle a mi jefe. Sólo unos minutos más. Ella me ha estado observando. Aquél parece tener bastante dinero, no echará de menos su cartera. Creo que reprobé el examen.

Todos los pensamientos se dirigían hacia la chica de blanco. Si se quedaba por más tiempo observando no podría terminar satisfactoriamente su misión. Cerró los ojos y trató de recordar las cosas. Contemplar la oscuridad limpiaría todos aquellos pensamientos. El día anterior dos personas la habían detenido fuera de un supermercado, los dos hombres le dijeron que sabían que tenía un don y requerían de ello. Ella estaba asustada, pero leyó en sus pensamientos que no aceptarían un no como respuesta. Le mostraron una grabación donde dos voces estaban planeando un ataque en la estación del metro L12. Era algo imposible para ella descubrir con exactitud quién sería el autor del ataque, les dijo que sólo podía leer el pensamiento mas no escucharla. Ellos no le dieron importancia y la obligaron a participar en la operación. Volvió a abrir los ojos y notó algo muy extraño. No podía leer la mente de las personas. Volteó a todos lados pero ningún pensamiento llegó a ella. El metro llegó a su destino y las puertas se abrieron.

Ésta no es la estación, en la siguiente todos morirán. La bomba está en mi mochila negra.

– Se encuentra dentro del metro. – gritó la muchacha. Se levantó de la banca y comenzó a correr hacia las escaleras de salida. – Lo he leído. Tiene una mochila negra, ahí está la bomba.

Varias personas sacaron pistolas. Eran policías encubiertos. Todos se dirigieron hacia el metro buscando al sospechoso. Un policía detuvo a la joven de blanco en las escaleras que daban hacia el exterior.

– He hecho lo que me pidieron, ahora déjenme ir.

– Lo siento –respondió el oficial. Desenfundó su pistola y apuntó hacia la sien de la muchacha. Ella quedó paralizada y no pudo hacer ningún ruido–. Pero debes morir…todos ustedes.

Una fuerte explosión se escuchó. El metro había estallado. Voces de auxilio se llenaban por toda la estación. La joven volteó y observó cómo el fuego consumía partes de la estación. La voz metálica que provenía de una bocina escondida en su oreja había desaparecido. Escuchó un disparo y cerró los ojos. Una mano se posó en su hombro, giró para ver quién era y observó a un extraño sujeto en gabardina. El oficial que la había detenido se encontraba tirado, al parecer se había disparado en la cabeza.

– ¿Quién es usted?

Soy como tú.

– ¿Puedes leer la mente?

No. Puedo entrar en las mentes humanas.

– ¿Porqué querían matarme? – dijo la joven que ya no pudo contener más sus lágrimas–

Ellos te necesitaban para encontrarme. Y yo a ellos para encontrarte.

El extraño sujeto dio la espalda a la chica y comenzó a subir por las escaleras. Ella lo siguió lentamente. Al llegar al exterior observó que toda la ciudad estaba detenida. Los carros no avanzaban y la gente se encontraba tirada en un sueño profundo. Esto aterrorizó a la joven que dirigió su mirada hacia el sujeto de la gabardina. Él se encontraba hablando con tres sujetos que estaban dentro de una camioneta.

– ¡¿Qué demonios sucede?!

No hay necesidad de que grites. Soy sordo.

– Responde.

No te preocupes. Ellos simplemente están dormidos.

– ¿Quién eres? ¿Para qué me necesitas?

No tiene importancia quien soy. Lo que importa es qué haré. Te necesito para que el mundo sepa que existimos. Para que el mundo cambie. Para que no tengamos que escondernos.

– ¿Y yo qué papel realizo?

El más importante de todos…el más importante.

La chava sintió un golpe en su cabeza que le nubló la vista.

– Dime, ¿ya lo encontraste? – dijo una voz metálica–.

– No. – La muchacha dirigió su mirada hacia un hombre de gabardina que la estaba observando. Ella sonrió y dijo: – Es difícil con tantas personas.

No hay noticias relacionadas.

0 Respuestas en “Estación del metro L12”


  1. Sin comentarios

Deja tu comentario

Acceder con Facebook
TAC (Términos al Comentar)

1.- Me reservo el derecho de eliminar aquellos comentarios que:
- Muestren falta de respeto.
- Sea SPAM de cualquier índole.
- Contengan palabras inadecuadas o fuera de contexto.
- Contengan sólo íconos gestuales.
2.-Los comentarios anónimos no son permitidos y serán eliminados, debes firmar con tu nombre o nick.

Si deseas que aparezca tu foto, regístrate en:
www.gravatar.com
y comenta con tu email asignado a tu avatar.