Hey… me dijeron que si estaba algo ebrio o marihuano cuando hice éste cuento, la verdad es que… si… digo… ejem… sólo lean. El cuento se titula “Reflejo de Luna”.
REFLEJO DE LUNA
David observaba el reflejo de la luna en aquella sucia piscina del patio trasero de su casa, dos meses atrás hubiese pasado un rato nadando tranquilamente sin temor a las irregularidades flotando en el agua. La piscina tenía un aspecto horripilante, todo indicaba que no la habían limpiado desde hace mucho tiempo. Se escucharon pasos de alguien que se dirigía torpemente por la espalda del joven pero él no dejó de contemplar el hermoso reflejo.
– ¿Qué haces David?
– Contemplar cómo un horrendo recipiente puede guardar algo tan hermoso.
El joven giró sobre sí buscando aquél extraño que le había hecho la pregunta, sin embargo no encontró a nadie.
– ¿Crees que la Luna es más hermosa que la tierra? – preguntó la misma extraña voz.
– Sólo desde la perspectiva de la tierra –contestó el joven, que ahora estaba buscando con la mirada a su huésped–. Quizá quienes viven en la Luna creen que la Tierra es una obra de arte.
– ¿Y qué no lo es?
– No lo sé.
Un ruido desde los arbustos hizo que David centrara su atención en esa dirección. Observó cómo un hombre de unos 40 años comenzaba a salir entre los arbustos y se acercaba hacia él muy lentamente. El extraño vestía un traje color blanco y zapatos relucientes. Sus pasos no generaban ruido alguno y mostraba una gran sonrisa en su rostro. El joven se quedó sin habla, aquél movimiento del hombre era tan extraño que hubiese jurado que sólo se trataba de una ilusión, un juego de su mente, algo irreal.
– ¿Crees que lo vivo es una obra de arte?
– ¿Quién es usted? – quiso saber el muchacho que aún buscaba alguna explicación en aquellos extraños movimientos.
– Eso no tiene importancia. Estoy aquí para decirte que ella aún existe David. Pero antes de decirte algo mas…dime, ¿crees que lo vivo es una obra de arte?
– Ella…pero ella…
– ¡Contesta!, sólo tienes una oportunidad.
– No. No sólo en lo vivo se encuentra el arte. Tanto vivo como muerto hay arte en las cosas. Desde una piedra hasta un nacimiento. Hay algo de arte en todo. Ahora dígame…
Antes de que David pudiese terminar de hablar, el agua de la piscina comenzó a burbujear. Tal acontecimiento hizo que el joven girara con nerviosismo para observar a tan alterada escena. Volvió a mirar en dirección al extraño hombre pero éste ya no se encontraba. La mente de David daba vueltas. Se repetía lo mismo una y otra vez. Ella aún existe. Apretó sus puños y miró al cielo buscando la luna pero no pudo encontrarla, el cielo sólo se encontraba llena de estrellas. Trató de calmarse y se dirigió al borde de la piscina que burbujeaba con más intensidad. La luna estaba ahí, dentro del horrendo recipiente. Con un salto se adentró a la sucia agua y desapareció.
Al día siguiente la casa de David estaba llena de policías. Un policía se encontraba en el cuarto principal interrogando a una mujer llorando en el hombro de un señor que la estaba abrazando.
– Lo lamento, pero no podemos hacer nada. No hay ninguna pista del paradero de su hijo. Nunca nos habíamos topado con algo similar.
– ¿Pero qué dice? – Preguntó el padre de David – Nadie desaparece de la faz de la tierra sin dejar rastro alguno.
– Lo siento, pero hemos revisado todo el lugar y no hay nada de utilidad. ¿Está seguro de que su hijo regresó a casa el día de ayer?
– Claro que sí. Llamé a la casa, puede comprobar que alguien me contestó el día de ayer.
– Señor – dijo el oficial. Sacó de su bolsillo un cuadernillo y lo abrió –, aquí dice que la llamada está registrada como perdida.
– ¡Eso es imposible!
– Lo sentimos mucho, pero no podemos hacer nada más. Le avisaremos si tenemos más respuestas.
El policía guardó su cuadernillo y comenzó a caminar hacia la puerta principal de la casa. Afuera se encontraban oficiales buscando alguna pista de la desaparición de David. Abrió la puerta de copiloto de uno de las patrullas y se sentó.
– ¿No cree que esto es muy extraño señor? , primero su novia y ahora él.
– No sé qué pensar – contestó el oficial–.
La patrulla arrancó. Con el paso del tiempo la tarde se perdió y volvió a reinar la noche. Una noche llena de estrellas y con ausencia de Luna. La sucia piscina de la casa de David volvió a reflejar aquella obra de arte una vez más, sólo que ahora con una pequeña diferencia. Una mujer se encontraba en el reflejo del agua, descalza y mirando al cielo. Unos instantes después se acercó por su espalda un muchacho. David abrazó a la joven dama.
– Por fin juntos Luna – musitó el joven–. Por fin juntos.
Una nueva noche sin Luna. Una nueva noche sin David.
















wow excelente historia mi amigo, por unos isntantes se me puso la piel de gallina.
por cierto muy bien redactada, tienes un muy buen estilo de escribir que envidio. saludos.
Responder
Gracias men! Si te gusta la lectura y todo eso pues en la casa de la cultura me va a tocar dar clases de Cuento… jejejeje.
Saludos!
Responder