¿Qué harías si pudieras olvidar las cosas letra por letra? ¿Si tu mente fuese un gran libro y tuvieses el poder de borrar las cosas? ¿Borrarías tus letras? Algunos sólo tachan el pasado… pero ahí está, sólo que cubierta por rayones. Es 31 de Agosto de 2009 y mi bloqueo mental para escribir cuentos se ha esfumado. Los dejo con un cuento que se titula “Tratando de olvidar letra por letra”.
Tratando de olvidar letra por letra
La pequeña y dulce Dafne se encuentra sola en su habitación, rodeada de silencios que nunca en su vida hubiese imaginado escuchar. Afuera del cuarto, se puede escuchar un extraño silencio, más allá de las escaleras, llegando a la sala principal, junto al comedor, debajo de la mesa familiar. Aquél primer silencio la asustaba. La casa estaba completamente vacía, sus padres habían desaparecido, o por lo menos eso parecía, nadie respondía a los desesperados gritos de Dafne, sólo aquellos silencios que adornan la casa y le prohíben salir de su cuarto. Un segundo silencio se escucha fuera de la casa, justo frente a la puerta principal, detrás del columpio que su padre había construido el verano pasado, oculto en los arbustos. A pesar de ser un silencio desconocido, le producía cierta nostalgia, quería poder tener el valor de llegar a la ventana de su cuarto para observar qué producía dicho silencio. Lamentaba no ser tan fuerte. Se aferró al oso de peluche que le habían regalado una semana antes, esperando a que los silencios se marcharan, tratando de hacer ruido con sus lágrimas. Cesaron sus lágrimas al escuchar que alguien tocaba la puerta, el miedo se apoderó de ella, abrazó con más fuerzas su peluche, lo que estuviese detrás de la puerta trataba de entrar, la perilla de la puerta comenzó a moverse lentamente, ningún sonido se podía percibir. La puerta se abrió bruscamente dejando entrar un fuerte viento que comenzó a devorar todo el sonido de la habitación. Dafne cerró los ojos.
A la mañana siguiente, un grupo de policías mantenía orden fuera de la casa, los vecinos miraban desconcertados las cintas amarillas que rodeaban la casa donde vivía la pequeña Dafne. El detective Virgilio se encontraba en la habitación de la niña.
– Pobre niña, ¿se ha presentado algún familiar?
– Ninguno –respondió un oficial–. Al parecer ningún familiar vive en el estado, señor.
– Odio estos casos–el detective tomó su libreta y comenzó a leer en voz alta–. Una riña entre la madre y el padre, éste pierde los estribos y cree que matarla es la solución, la mujer trata de huir pero el esposo alcanza su objetivo en el jardín. Un shock para él, torpemente la esconde entre los arbustos y recuerda a la niña, corre a la cocina y deja salir el gas. Decide que el mejor lugar para morir es debajo de la mesa del comedor.
– Señor, encontramos esto junto a la niña.
Virgilio fijó su vista hacia el oficial, éste le hacía entrega de un oso de peluche y una nota. El detective estiró su mano para aceptarlos. La nota había sido escrita por Dafne:
“Olvidándote
Olvidándot
Olvidando
Olvidado
Olvidad
Olvida
vida
ida
….”
– No te preocupes Dafne –dijo el detective. Se acercó a la cama donde se encontraba el cuerpo de la pequeña, cubierto bajo la seguridad de las sábanas que muchas veces la había protegido–, lograste olvidarlo. Descansa en paz.
Devolvió el peluche a su dueña, por un momento parecía que ella sólo estaba durmiendo.
















Hey como siempre me encantan tus cuentos
te quiero mucho te cuidas
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@Denis ¬¬: Hey Fea ^^ Gracias por pasarte por mi blog… jejeje, éste es el último cuento que he escrito… por el momento vuelvo a escribir cuentos con finales de éste tipo.
Te cuidas y ya sabes que te quiero un buen ^^
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