Tomé un poco de aquella bebida extraña, cuya etiqueta permaneció en blanco. Un poco de elíxir para marinos, dije para mis adentros, quizá esto me ayude a aclarar un poco más mis ideas y el menguante de mis ojos desvanezcan gracias a los sonidos con los que bauticé aquellos silencios infernales.
Las horas consiguieron permanecer intactas al delicado movimiento de las manecillas del reloj, con la misma gracia que una mariposa destruye universos por aleteo a media noche. Extasiado por los suaves rocíos de las lunas artificiales, decidí aclarar y desempolvar el ritmo que acariciaba sutilmente mi interior.
“¡Feliz Navidad!”, dije al fin a mis acompañantes decembrinos. Por desgracia, todos yacían inertes ante mis pies. Una vez más, el elíxir para marinos me había otorgado un día más de inmortalidad.















Ah? que cosa!!! o.o
esta bien raro eso pero genial. Me gusto n_n
Tu si que sabes hacer historias bizarras xD
jejejeje cuidate y sigue haciendo loqueras ññ
yo estare contigo siempre que tu lo quieras chao!!!
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Ey man cuando entramos a la escuela?
Saludos
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