Se acerca lentamente por la espalda del sol,
observando con sigilo las heridas en su piel,
ocultando tristemente la forma de su sombra.
Abre su alma y muestra los colmillos sedientos,
esperando tomar un sorbo de sus sueños,
olvidando por completo la noche.
Termina su fechoría con un suspiro,
alimentando con lágrimas su interior,
maullando al cielo desnudo que lo envuelve.
Nadie más lo vuelve a escuchar.
















Hola carlos ^^
pues… esta medio raro ese escrito, no se si le entendi
pero creo que mas o menos si jejejeje
sale cuidate y gracias por lo del mensaje y lo demas que
me escribiste ^^
en serio sale te quiero mucho ^^
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