Por: Jesús Baldovinos Romero
Ya de por si es difícil hacer una obra de arte “pura”, sin tener el registro de la influencia de otros autores, predecesores o contemporáneos; y si se trata de un acto plenamente consciente, es aun mayor la dificultad para separar a la obra actual con la vinculación memorística.
Moon, una producción cinematográfica inglesa de Duncan Jones –hijo de David Bowie-, excelente per se (guión, actuación, dirección, verismo, etc.) sin embargo, deja un sabor de nostalgia y de vínculos en la memoria.
Consciente o inconscientemente hay un múltiple tributo a Kubrick: En Moon confluyen el aislamiento de El resplandor y las conspiraciones –humanas y de máquinas- de 2001: Odisea en el espacio. En El resplandor, Jack Nicholson –Jack Torrance- viaja al hotel Overlock, perdido en la nieve, incomunicado, solo conviviendo con su familia, dicho aislamiento lo irá trastornando o irá haciéndole aflorar lo que vive en su interior. En Moon, un contrato de tres años para explotar la minería de la luna, aislado, conviviendo con un robot-control, lleva a Sam Rockwell –el astronauta Sam Bell- a tener alucinaciones, que más tarde terminarán por ser una certeza impresionante: su pequeño universo lunar es cohabitado por otros, sus propios clones. En Moon, como en El resplandor, el aislamiento marca significativamente el carácter de los personajes.
La comparación entre 2001 y Moon se incrementa aun más que el aislamiento: el color blanco que prevalece en 2001 se repite en Moon, el diseño del interior de la nave es similar –incluso la existencia de un pasillo hace más obvio el tributo-; en 2001, la computadora master Hall 9000 pierde toda confiabilidad al tomar control y aislar a David Bowman, mientras que en Moon, Gerty hace lo propio, insertando solo los mensajes que Sam “quiere” escuchar –a manera de parches-, aislándolo y tomando el control.
Y se podría extender mucho más las comparaciones y los simbolismos en Moon-Dunca Jones, tal vez de la misma manera que en 2001-Stanley Kubrick, sin embargo, solo agregaría que de nueva cuenta, el tema de la luna y sus visitadores, así como el entredicho de su visita se renueva. El tributo a Kubrick se sale de la pantalla y aborda la vida “ordinaria”: existe el fuerte rumor de que el hombre nunca fue a la luna, que fue Kubrick quien en su set de filmación logró un “cortometraje” con el alunizaje –por ello las fallas en las líneas de luz que se notan en el video de la llegada del hombre a la luna-, corto que sirvió para que Estados Unidos pudiera estar al mismo nivel de quien fuera una potencia al colocar el primer satélite en el espacio, la URSS.
De ser así, Duncan de nueva cuenta toma el set y nos muestra que es posible construir imágenes creíbles, que pueden ser ciertas ante los ojos acostumbrados a las pantallas de plasma, aunque en realidad todo sea una ficción cinematográfica. ¿Alguien podría negar o afirmar que lo que ve en Moon de verdad existe o no? Los paisajes son realistas, de primera instancia al verlo lo podemos creer. Entonces, lo que vemos en las televisiones como noticias, ¿son reales? ¿Son actuales o se trata de información que ya existía desde antes? ¿O se trata de argumentos de hechos falsos para que el grueso de la población los tome como ciertos? Duncan hace un tributo no solo al cineasta Kubrick, va más allá, enriquece el rumor de las conspiraciones: el hombre nunca estuvo en la luna, y se desprende tanto del cinematógrafo estímulo y del replicante: a los gobiernos no les interesan las personas, sino los (sus) proyectos.
Moon viene a refrescar el ámbito del cine de la ciencia ficción, y viene a ofrecer un asidero para las discusiones que nuestra generación empezó en los tiempos de la secundaria y que poco a poco se han ido olvidando o perdiendo, enajenados en un mundo que nos devora implacablemente sin darnos tiempo para mirar detenidamente a la luna o al mono que habita nuestro interior.
















que hondas, oyes cuando tienes planeada la funcion, lo digo para ir aciendo planes.
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@CL-FENIX: Kiubo men… bueno, la función del viernes 27 será a las 7pm en el mismo lugar.
Sobre la maratón… bueno, de eso lo planearé para la siguiente semana que ahorita tengo muchas cosas que arreglar… jejeje. Saludos!!!
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QUEREMOS OTAKU FEST!!!!
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jaja esta bienno problem, solo lo preguntaba para avisarles contiempo a mis camaradas de a que horas iva a acer eso. cuenta con mi asistencia. gracias.
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Acabo de ver la película. Aunque sí existe algo de paralelismo entre las obras de Kubrick, hay muchas cosas en las que Moon se diferencia. Gerty, por ejemplo, sólo quería proteger a Sam, y hasta el final de la película lo va demostrando. Lo que sí resulta obvio es el tema de las conspiraciones. De hecho en un principio pensé que ya no había humanidad; que el proceso de clones había durado durante décadas si no es que siglos. Esto habría dado un giro argumental bastante bueno. La estación seguiría funcionando y Gerty se ocuparía de seguir el protocolo, una y otra vez. Sería como en uno de los cuentos de Crónicas Marcianas. Pero en fin, la historia es muy buena, y bastante lograda. Por cierto, me enteré de esta peli sólo por que el autor de la música es Clint Mansell. Extraordinario score, aunque la obra maestra de Mansell sigue siendo The Fountain.
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hace algunas semanas la vi y pues para mi gusto fue una buena pelicula, tanto por el misterio ke encierra el si volvera o no a la tierra y komo va saliendo a la luz la verdad y cuanto tiempo a pasado ya arriba el protagonista, me hubiese gustado que lo llevaran mas alla y terminaran la historia de otra forma pero es aceptable. Recomendada y claro tiene ciertos aires e influencias pero como dice torres hay muchas cosas que la hacen diferente. Me gustaron mucho los alucines lunares ke padecia de pronto.
Saludos!!
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